No puedo decir que desde que empecé a trabajar en mi especialidad haya visto mucha gente enferma. Escogí la patología, entre otras cosas, por crear distancia con los pacientes. Por separarme de su dolor. Por eso casi no me encuentro personalmente con los pacientes que diagnostico. Pero si he visto muchas enfermedades.
De pronto de una manera distinta a la de otros medicos, a través de poderosas lentes que convierten al terrible monstruo del cancer en una serie de manchitas rosadas y azules que se extienden de manera imparable entre los tejidos de los pacientes. Pero aun asi, son las mismas enfermedades que otros médicos tienen que tratar mirando directamente a los ojos de los pacientes, muchas veces sin poder reunir el coraje para decirles que no pueden hacer nada mas por ellos.
Y sé que son terribles.
Y sé que a veces son esquivas, oscuras e indecifrables. Que a veces deciden acabar con la vida sin dejarse identificar, burlando todos los esfuerzos que uno o mas colegas hagan para detenerlas.
Ahora mi abuela está enferma. Y está siendo victima de una de éstas enfermedades misteriosas, que la tiene confinada a una cama, esclava de la morfina, sin que sepamos su nombre, ni donde empezó, ni como controlarla, ni cuanto va a durar.
Yo no soy muy cercano a mi abuela. Es más, desde hace mucho tiempo no la he visto, y ni siquiera he hablado con ella desde que enfermó. Pero sí he hablado con mi padre y he sentido su angustia. La angustia de sentirse incapaz de manejar el dolor de su mamá, de saber que no hay nada que hacer por ella pero sin que nadie le diga hasta cuando va a seguir así.
Y yo, que me he pasado los últimos doce años de mi vida tratando de encontrarle el nombre a los enemigos del cuerpo del hombre para que otros puedan combatirlos, no he podido ayudarle.
Papá, espero que toda la fuerza y el amor del universo esté con usted en este trance.
El Gato Con Botas
Viajero, dormilón, comelón, ansioso, alegre, nervioso, cariñoso, leal, perezoso, consentido... pero en dos patas y sin tanto pelo.
sábado, 30 de enero de 2010
MUSICA EN LAS CALLES DE CARTAGENA
Tuve la oportunidad de visitar Cartagena hace un par de semanas por vacaciones. Fue por la época en que se llevaba a cabo el cuarto Festival Internacional de Música de la ciudad y me pareció increíble poder tener la oportunidad de conocer de este evento, ya que desde que inició había tenido ganas de asistir, pero no había podido. Cuando intenté conseguir boletas para los conciertos en recinto cerrado ya estaban agotadas para casi todos ellos, pero logre encontrar unas para un concierto vespertino en el Teatro Adolfo Mejía, el último día del festival. Esto me pareció muy impresionante, ya que todavía faltaba un poco más de una semana para el inicio del festival, y no estamos hablando de conciertos de champeta, sino de música clásica!
Llegué al centro histórico emocionado por las posibilidades del viaje, no solo por el festival, sino por la oportunidad de estar a solas con mi esposa, de disfrutar del calor, de la hermosa arquitectura, de la paz de la playa y por supuesto, de la comida! Ya hablaremos después de las delicias culinarias que ofrece la ciudad. Tengo que anticiparles que todos mis deseos se cumplieron, y de qué manera!
Pero quiero referirme en particular a la experiencia del festival. Como les digo, solo tenía boletas para acceder a un concierto privado, pero la organización del evento desde sus inicios ha programado conciertos gratuitos al aire libre, llevados a cabo en escenarios bellísimos de la ciudad antigua, y a los que pude asistir para constatar que tuvieron una respuesta magnífica de la ciudadanía, con una asistencia impresionante. Y digo de la ciudadanía porque daba mucho gusto comprobar que la mayoría de los asistentes a estos conciertos públicos eran oriundos de Cartagena! Por supuesto, habíamos bastantes turistas entre la muchedumbre, pero en conjunto los asistentes eran casi todos cartageneros! Y estoy hablando de gente de todo tipo, desde adolescentes inquietos hasta silenciosas personas mayores, y desde señoras emperifolladas hasta personas trabajadoras de ropas muy sencillas.
A la hora de la música, los intérpretes no nos defraudaron. Nos brindaron unas veladas muy especiales en las que las notas de violines, chelos, pianos y guitarras, bajos, sopranos, coros y tenores embellecieron las fachadas de las iglesias de la Trinidad y de San Pedro Claver, llenaron el negro profundo del cielo haciendo vibrar las estrellas y lograron convertir unas tranquilas noches cartageneras en toda una experiencia de los sentidos. Que rico haber podido ir y que privilegio haber podido gozar
Bravo por la organización del Cuarto Festival Internacional de Música y bravo por Cartagena, que con el apoyo de muchas empresas y personas ha logrado posicionar y mantener este certamen entre uno de los mejores eventos de música culta de América. Ahora falta preguntarse una cosa: Que puede hacer este Festival por Cartagena? Que puede lograr la música por la ciudad que la acoge a algunos de los mejores intérpretes y directores del mundo cada enero para maravillar a propios y a extraños? Si, claro que ha conseguido llegarle a mucha gente y mostrarle la belleza de la música que de pronto no conocía, o que posiblemente consideraba extraña y ajena, pero también espero que logre hacer algo para que la vida cotidiana de tantos cartageneros que no pueden disfrutar de lo que algunos de nosotros adoramos de su ciudad pueda mejorar, para que sus niñas no caminen sus calles por las noches buscando ponerle precio a los deseos de un turista, para que no haya tantas calles desguarnecidas, adornadas solo por el barro y el polvo y para que sus niños tengan un futuro real esperándolos a la salida de estos extraordinarios recitales. Tocará esperar a ver. Mientras tanto, amigos, no se pierdan el próximo festival!
Llegué al centro histórico emocionado por las posibilidades del viaje, no solo por el festival, sino por la oportunidad de estar a solas con mi esposa, de disfrutar del calor, de la hermosa arquitectura, de la paz de la playa y por supuesto, de la comida! Ya hablaremos después de las delicias culinarias que ofrece la ciudad. Tengo que anticiparles que todos mis deseos se cumplieron, y de qué manera!
Pero quiero referirme en particular a la experiencia del festival. Como les digo, solo tenía boletas para acceder a un concierto privado, pero la organización del evento desde sus inicios ha programado conciertos gratuitos al aire libre, llevados a cabo en escenarios bellísimos de la ciudad antigua, y a los que pude asistir para constatar que tuvieron una respuesta magnífica de la ciudadanía, con una asistencia impresionante. Y digo de la ciudadanía porque daba mucho gusto comprobar que la mayoría de los asistentes a estos conciertos públicos eran oriundos de Cartagena! Por supuesto, habíamos bastantes turistas entre la muchedumbre, pero en conjunto los asistentes eran casi todos cartageneros! Y estoy hablando de gente de todo tipo, desde adolescentes inquietos hasta silenciosas personas mayores, y desde señoras emperifolladas hasta personas trabajadoras de ropas muy sencillas.
A la hora de la música, los intérpretes no nos defraudaron. Nos brindaron unas veladas muy especiales en las que las notas de violines, chelos, pianos y guitarras, bajos, sopranos, coros y tenores embellecieron las fachadas de las iglesias de la Trinidad y de San Pedro Claver, llenaron el negro profundo del cielo haciendo vibrar las estrellas y lograron convertir unas tranquilas noches cartageneras en toda una experiencia de los sentidos. Que rico haber podido ir y que privilegio haber podido gozar
Bravo por la organización del Cuarto Festival Internacional de Música y bravo por Cartagena, que con el apoyo de muchas empresas y personas ha logrado posicionar y mantener este certamen entre uno de los mejores eventos de música culta de América. Ahora falta preguntarse una cosa: Que puede hacer este Festival por Cartagena? Que puede lograr la música por la ciudad que la acoge a algunos de los mejores intérpretes y directores del mundo cada enero para maravillar a propios y a extraños? Si, claro que ha conseguido llegarle a mucha gente y mostrarle la belleza de la música que de pronto no conocía, o que posiblemente consideraba extraña y ajena, pero también espero que logre hacer algo para que la vida cotidiana de tantos cartageneros que no pueden disfrutar de lo que algunos de nosotros adoramos de su ciudad pueda mejorar, para que sus niñas no caminen sus calles por las noches buscando ponerle precio a los deseos de un turista, para que no haya tantas calles desguarnecidas, adornadas solo por el barro y el polvo y para que sus niños tengan un futuro real esperándolos a la salida de estos extraordinarios recitales. Tocará esperar a ver. Mientras tanto, amigos, no se pierdan el próximo festival!
domingo, 15 de noviembre de 2009
Nacio el gato!
Desde hace un tiempo había considerado la posibilidad de empezar a escribir un blog. Pero siempre aparecían las mismas dudas: De que podría escribir yo? Que tengo que decir que pudiera interesarle a alguien mas que a mi mismo y a las personas mas cercanas a mi? Podría asumir el reto de la continuidad?
Hasta ahora siempre había cedido a tales inquietudes, y me había negado la posibilidad de crear un espacio para contar cosas que me pasan por la mente, pero gracias a el blog que creo mi amiga Luz Dary encontré la determinación que necesitaba para intentarlo. Crear un blog. Empezar a escribir. Contar cosas, pequeñas historias, de mi cotidianidad o de mi imaginación, de mis preocupaciones o de mis certezas, sin importar hacia quien o quienes vaya dirigido.
El objetivo en este momento es el ejercicio de escribir. Yo creo que entre las personas que tenemos un hábito - así sea mal cultivado- de lectura, siempre ha existido el deseo de escribir y, por qué no, publicar. En otros tiempos pudiera haber sido un deseo muy difícil de realizar, más ahora que contamos con el mundo virtual y sin límites que ofrece la internet, la posibilidad pareciera mas real. El ejercicio de la escritura se puede realizar de manera libre, sin ataduras editoriales ni responsabilidades más allá de las que el propio sentido ético del escritor impone. Así pues podemos entrenar nuestra pluma (virtual) y empezar a poner palabras juntas, a ver que sale.
Bueno, y en cuanto a que cosas voy a escribir, pues no pretendo ahora definir nada, mas quisiera ver mas adelante en el archivo de este blog una recopilacion de mis vivencias personales, una transcripcion de sentimientos, apreciaciones y experiencias, de las historias de mi caminar junto a Olga, a Conbotas, Cósmico y la pequeña Sofi, de mis búsquedas, de mis gustos y mis muy frecuentes disgustos, mis ilusiones y mis sueños.
Espero que algunos de ustedes me acompañen en esta experiencia, para no decaer por falta de estímulo externo, pero tambien para que puedan alimentar el conocimiento que todos deberíamos tener del género humano a través de la lectura de trozos de la vida de alguien que puede estar muy cerca, o muy lejos, y puede ser muy parecido o totalmente distinto a ustedes.
Nos vemos pronto.
Hasta ahora siempre había cedido a tales inquietudes, y me había negado la posibilidad de crear un espacio para contar cosas que me pasan por la mente, pero gracias a el blog que creo mi amiga Luz Dary encontré la determinación que necesitaba para intentarlo. Crear un blog. Empezar a escribir. Contar cosas, pequeñas historias, de mi cotidianidad o de mi imaginación, de mis preocupaciones o de mis certezas, sin importar hacia quien o quienes vaya dirigido.
El objetivo en este momento es el ejercicio de escribir. Yo creo que entre las personas que tenemos un hábito - así sea mal cultivado- de lectura, siempre ha existido el deseo de escribir y, por qué no, publicar. En otros tiempos pudiera haber sido un deseo muy difícil de realizar, más ahora que contamos con el mundo virtual y sin límites que ofrece la internet, la posibilidad pareciera mas real. El ejercicio de la escritura se puede realizar de manera libre, sin ataduras editoriales ni responsabilidades más allá de las que el propio sentido ético del escritor impone. Así pues podemos entrenar nuestra pluma (virtual) y empezar a poner palabras juntas, a ver que sale.
Bueno, y en cuanto a que cosas voy a escribir, pues no pretendo ahora definir nada, mas quisiera ver mas adelante en el archivo de este blog una recopilacion de mis vivencias personales, una transcripcion de sentimientos, apreciaciones y experiencias, de las historias de mi caminar junto a Olga, a Conbotas, Cósmico y la pequeña Sofi, de mis búsquedas, de mis gustos y mis muy frecuentes disgustos, mis ilusiones y mis sueños.
Espero que algunos de ustedes me acompañen en esta experiencia, para no decaer por falta de estímulo externo, pero tambien para que puedan alimentar el conocimiento que todos deberíamos tener del género humano a través de la lectura de trozos de la vida de alguien que puede estar muy cerca, o muy lejos, y puede ser muy parecido o totalmente distinto a ustedes.
Nos vemos pronto.
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